02/01/2018


 Se dice que el jengibre es un superalimento, debido a que posee un sinfín de propiedades beneficiosas para el cuerpo humano.

Sí, todos tenemos ese amigo o amiga que es ultra-mega-fan del jengibre. Lo toma para desayunar, lo lleva al trabajo para hacerse una infu y se lo bebe a sorbitos para recuperar energía, adereza con él las comidas… Un compañero nuestro lo define muy acertadamente como una “dulce tortura”. Y lo confesamos, ¡nos encanta en Orballo!

cuenco de agua con jengibre

Tiene un sabor entre amargo y muy picante, si es de las primeras veces que se toma. Pero no es un picante agresivo para el organismo, como puede ser el tabasco o las guindillas; más bien todo lo contrario: el jengibre “pica porque cura” (homenaje a nuestras madres cuando nos intentaban echar alcohol en una herida, y nos decían eso para calmarnos). Posee gingeroles (compuestos similares a la capsaicina y piperina, presentes en la guindilla y la pimienta negra), y también es rico en sustancias antisépticas, que son buenas para evitar el crecimiento de muchos tipos de bacterias.
El jengibre seco es más picante y más fuerte que el jengibre fresco, pero cuando se cocina este picor desaparece, y entonces se empieza a notar el aroma a especia dulce.

Una buena forma de empezar a consumirlo para acostumbrar a nuestro cuerpo es tomar 1/3 ó 1/4 de rizoma y poco a poco aumentar la cantidad hasta llegar a 1 rizoma entero por persona y toma. Un aviso para las mujeres embarazadas: nunca deben sobrepasar la dosis de 1/3 de rizoma por toma y persona).

Ahora ya sabéis por qué pica el jengibre y al mismo tiempo, por qué es tan beneficioso para nuestro cuerpo. Si os apetece dar un cambio en vuestra dieta, os animamos a darle una oportunidad a esta poderosa especia que se puede preparar en infusión calentita o condimentando algunas comidas:

Como siempre, agradecemos a los artículos siguientes que nos hayan hecho posible hablar sobre el jengibre, un súperalimento.

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