Orballo nace como un proyecto para el aprovechamiento del rural gallego desde el máximo respeto por la tierra y el conjunto de sus habitantes. Desde origen, nuestro proyecto choca con el eucalipto, la cual consideramos una especie que aporta un limitado valor añadido. Si tenemos en cuenta las posibilidades de la tierra gallega, no encontramos sentido al monocultivo del eucalipto, por lo que iniciamos un proyecto que daría forma a nuestro sueño de recuperar los montes cultivando Galicia. A continuación, vamos a tratar de establecer un marco cronológico de decisiones y sucesos que nos generan indicios de cómo hemos llegado hasta la situación actual. Os dejamos con la historia del eucalipto en Galicia.
En primer lugar queremos agradecer a todas esas personas que han investigado y escrito sobre esta cuestión. Puedes encontrar su crédito al final de este post, en el apartado de bibliografía. Visita sus trabajos si quieres saber más.

El Eucalyptus en la antiguedad.
En la antigüedad ya se hablaba del eucalipto en leyendas de aborígenes australianos. En estas se contaba como, al salir a buscar leña, escuchaban el sonido de sus hojas revolotear con el viento acompasado de un zumbido propiciado por la oquedad de su tronco devorado por termitas. Así se cuenta que nació el ¨didyeridú¨, un instrumento que utilizaban los ancestros australianos para comunicarse con los dioses.
Sin embargo existen otras teorías que ligan el árbol del eucalipto a la humanidad de una forma menos poética.Yuval Noah Harari, en su libro ¨Sapiens: de animales a dioses¨ [1], nos expone como el eucalipto fue el gran vencedor en la tarea del ser humano por convertir bosques y arboledas en terrenos de pasto. Califica al eucalipto como vencedor evolutivo, al iniciarse como una especie rara en el continente que se expandió gracias al uso del fuego por parte de los primeros colonizadores. Algunas teorías consideran esta expansión y el cambio en la biodiversidad, como catalizador de la destrucción de las cadenas alimentarias más débiles y extinción de los grandes mamíferos australianos.
Desde este momento la proliferación del eucalipto iría de la mano de la expansión del ser humano a través del fuego.
La historia del eucalipto en Galicia en el siglo XVIII y XIX
A finales del siglo XVII el eucalipto llega a Europa a través de los retornos de los viajes de exploración del Capitán Cook. La Inglaterra de entonces quedaba sorprendida con su crecimiento y propagación, por lo que comenzó su cultivo para obtención de materia prima. [2]
En el caso de la llegada de este árbol a Galicia, nos vemos incapaces de otorgar su importación a una persona. Se cree que fue durante principios del siglo XIX a manos del padre Rosendo Salvado, que regalaría unas semillas a su familia de Tui. También existen otros indicios de que el eucalipto pudo ser introducido por un padre de origen gallego residente en Filipinas o por un representante de la corona española de igual origen. En cualquier caso, a partir de este siglo, los primeros eucaliptos echaban raíces en las tierras gallegas para quedarse. [3]
La historia del eucalipto en Galicia en el siglo XX y XXI
En los años 40, después de la guerra civil, la dictadura franquista comenzó a estudiar el eucalipto como principal fuente de materia prima para la industria de la celulosa. Cabe destacar que las siglas ENCE corresponden a la abreviatura de ¨Empresa Nacional de Celulosa¨, un organismo creado por el gobierno de Franco para desarrollar la industria de la pasta de papel. Fue entonces cuando, de la mano del PFE (Patrimonio Forestal del Estado) se comenzaron a expropiar terrenos forestales y talar el bosque autóctono para destinarlos al cultivo de eucalipto. También era habitual la sustitución de frondosas por pino, aprovechando el eucalipto para delimitar parcelas. [4]
Con una superficie de cultivo de eucalipto ya madura, 20 años después se promovió la instalación de una fábrica de papel en Pontevedra, a la que se sumaría otra en Navia durante los años 70. A mediados de la segunda década de este siglo, ENCE inaugura una tercera planta en Huelva gracias a la expansión del cultivo del eucalipto en el sur de España. [5]
La historia del eucalipto en Galicia transcurre hasta hoy. En estos momentos Galicia cuenta con la mayor superficie de cultivo de eucalipto de España. Uno de cada dos árboles que se plantan en la comunidad, son eucaliptos. [6] De entre las 5 provincias de España con mayor presencia de este árbol de origen australiano, 3 son gallegas (A Coruña, Pontevedra y Lugo por ese orden). Existen afirmaciones que consideran que en Galicia hay mayor concentración de eucaliptos que en Australia, tierra de la que proviene. [7]
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¿Y ahora? ¿Cuál será el futuro del eucalipto en Galicia?
En Galicia, como veremos en futuros post, el eucalipto ha encontrado la tierra prometida en la que crecer sin depredadores y con unas condiciones de clima idóneas para su desarrollo. Además, las políticas que se han implantado para el desarrollo la superficie de cultivo, beneficios fiscales, recursos destinados a la investigación para selección de especies e hibridaje, sumada al abandono de la gestión forestal; han creado una situación de empobrecimiento de los bosques gallegos.
Bajos índices de desarrollo económico en el rural gallego han provocado un éxodo, el cual retroalimenta la cadena. Monocultivo de una especie que aporta poco valor, migración de la población, más monocultivo para ocupar los espacios abandonados, más empobrecimiento del rural, mayor migración,… Es un círculo en el que está inmerso el rural gallego a la espera de que algún actor introduzca una variable que altere esta sucesión.
Estos últimos años han crecido colectivos en contra de la industria de celulosa en Pontevedra, que a su vez han conectado con otros preocupados por la diversidad en los montes gallegos. A estas iniciativas se les han sumado el impacto mediático de los macro incendios que han asolado los montes gallegos durante años. Fruto de la presión de estos colectivos y del nacimiento de iniciativas que pretenden revalorizar los recursos presentes en el rural gallego, la política autonómica ha comenzado un giro con políticas más restrictivas sobre la proliferación de nuevas plantaciones de eucaliptos.
Pese a todas estos eventos, es necesario tiempo para madurar y aportar una solución a la situación presente y futura de los bosques en Galicia. Un eucalipto tarda de media 15 años en ser productivo, un castaño cerca de 20. Son magnitudes que los humanos tardamos en comprender y que requieren reflexiones de calado complejo. Aun podemos darle un giro a la historia del eucalipto en Galicia.
Si has llegado hasta aquí, quizá también te interese:
Bibliografía:
[1] Harari, Y. N., & Ros, J. (2019). De animales a dioses: Breve historia de la humanidad (19a ed. –.). Buenos Aires: Debate.
[2] [3] [4] https://caumas.org/wp-content/uploads/2015/05/LOS-EUCALIPTOS-EN-GALICIA.pdf
[imagen] Foto de flores naturales creado por freepik – www.freepik.es





Yo soy agricultor en Galicia, propietario de terrenos y estoy a favor del eucalipto.
Yo puedo decir que el eucalipto es lo mejor que le ha pasado al rural gallego, yo he visto como gracias al eucalipto el nivel de vida del campo se ha equiparado al de la ciudad. El eucalipto es un generador de trabajo, empleo y riqueza en el rural gallego y para comprobar esto no hay mas que recorrer los pueblos del norte de Galicia un domingo a la noche: la cantidad de camiones cargados de madera listos para salir a la madrugada siguiente.
El eucalipto además sostiene a la agricultura gallega: ofrece una ocupación para los terrenos que no son utilizados y aporta recursos que luego se aprovechan en otras areas agrícolas: muchos tractores han sido comprado vendiendo madera de eucalipto.
Yo mismo he ido abandonando progresivamente otras actividades agrícolas para centrarme mas y mas en el eucalipto: tenía ovejas, pero los precios que me daban eran de risa: por el precio que pagaban por un cordero casi no comprabas un kilo de carne en el supermercado. Tenía también manzanas, pero tampoco me daban buen precio y al final, con tristeza, las tengo que dejar pudrir o perder esfuerzo y dinero recogiendolas.
Lo peor de todo es que somos tildados de avariciosos y antiecológicos por gente que está cobrando jugosos sueldos de la Administración, políticos y empleados de la universidad, que cobran sueldos obscenos, prácticamente sin hacer nada, que ven avaricia en todo lo que comulgue con sus ideas, mientras ellos engordan como gorrinos sin mirar mucho de donde procede el dinero, tal vez incluso proceda de los impuestos que pagamos los que tenemos eucaliptos, pero que mas les da.
Por último, me gustaría que alguien me dijera si conoce algun cultivo mas respetuoso con el ambiente: el eucalipto es un arbol y bajo él crece de todo ¿que es mejor? ¿una explotación ganadera? donde no hay mas que hierba, se generan purines y se emplean fertilizantes y herbicidas a toneladas; por no hablar del patrimonio cultural: siempre con la matraca de que el eucalipto afecta a los restos arqueológicos; donde hay eucalipto puede que estén deteriorados, pero en los otros cultivos agrícolas hace ya tiempo que los han eliminado.
Hola Alberto,
Muchas gracias por tu comentario y por compartir tu visión del bosque. Es muy enriquecedor escuchar todas las opiniones, nos hace tomar el mejor camino y avanzar.
En este sentido, consideramos que la vida en el campo es muy diferente a la de la ciudad. Y creemos que debe ser así, creemos que es un error equipararlas. Algo que hemos sufrido en este aspecto, es la dificultad en el acceso a servicios básicos. Internet de 5Mb, desplazamientos de 1/2 hora para encontrar según que materiales y gestiones; o algo tan sencillo como los accesos a nuestras instalaciones (camiones, autobuses,…) son cuestiones que en un entorno urbano están planificadas e implementadas. No hablemos del acceso al talento.
Coincidimos totalmente en la rentabilidad de su cultivo y el consecuente acceso a financiación que ofrece para la compra de maquinaria y otros activos. Esperar 10 años y obtener varias decenas de miles de euros es un camino fácil y a priori razonable. Uno de los principales motivos de este modelo de cortar y esperar, es la sencillez. No hace falta tener gran conocimiento técnico y recursos económicos para implantarlo.
En cuanto a tu abandono, compartimos contigo esa tristeza que indicas al tener que tirar con lo producido. Es una desgracia para cualquier empresa invertir para tener un retorno menor que 1.
La problemática del eucalipto es MUY compleja. Todos los problemas que se le atañen, defensores, retractores,… Nosotras estamos en el conjunto de las detractoras, pero vamos a buscar un nexo común ya que no compartimos muchos de los argumentos medioambientales. Para ello te propongo que nos centremos en el modelo y la rentabilidad. En esto hay estudios y ejemplos de empresas agrónomas que han conseguido modelos de negocio con rentabilidades superiores a la que ofrece el eucalipto. Puedes revisar este artículo, donde damos algunos datos https://orballo.eu/alternativa-al-eucalipto/
Te ponemos varios ejemplos de modelos más allá del eucalipto que conocemos:
Castañas: Puedes buscar Alibos con 17 millones de € de facturación con castaña gallega.
Vino: Cientos de bodegas de todos los tamaños por toda la geografía.
Manzana: Estrella Galicia está aumentando exponencialmente la superficie de manzanos para producir sidra en su planta en Chantada.
Sabugueiro/saúco: Un cultivo que no damos importancia, pero que es uno de los productos más consumidos en Europa. Se le conoce como ¨elderflower¨ y hay cientos de bebidas que lo incorporan. Puedes consultar los avances que está haciendo la empresa Carabuñas.
Olivo: Aceites Abril tiene una línea de aceite cultivado en Galicia. Pero además, hay marcas más pequeñas como Embruxo con vocación de productores.
Trigo: El trigo en Galicia está prácticamente desaparecido. Sin embargo Trigo&Limpio es un proyecto que cuenta con varias hectáreas destinadas a ofrecer una harina de calidad 100% gallega.
Frutales: En Galicia tenemos 250ha de cultivo de arándano, de hecho tenemos una de las plantaciones más grandes de la península. Pero también existen pequeños proyectos como Biofruit Galicia.
Patatas: Patacas Daterra son dos mujeres luchadoras que cultivan patatas desde la corta de la Península Ártabra. Un producto de mucha calidad, cultivado de forma sostenible reconocida por la UNESCO.
y muchos más ejemplos.
Estos modelos de negocio son rentables, muchas familias viven de ellos (más que del sector forestal). Desde nuestra perspectiva, un elemento que tienen en común e identifican es la generación de un producto con gran valor añadido.
-Gran calidad de producto, procesos de elaboración costosos.
-Propiedad de la totalidad de la cadena de valor. No venden su producto a granel, tienen industria, elaboran y venden una marca.
-Diversificación de actores. Muchas empresas con el mismo producto, pero diferentes calidades y opciones.
-Mano de obra cualificada. Ingenieros industriales, expertos en alimentaria, técnicos en mercadotecnia, gestores de empresa,…
-Omnicanalidad. Venta en varios canales, varios países, diversificación.
Es decir, absolutamente lo contrario a lo que ofrece un modelo centrado en el eucalipto con:
-Producto sin aporte de calidad, a bajo coste
-Sin aporte de valor, se reduce a parte extractiva del árbol, la tala.
-Concentración de actores. Un monopolio de Ence, ya que no puedes venderle a otros, no hay mercado.
-Mano de obra de baja calificación. Transportistas, madereros,…
Nosotras preferimos el primero de los modelos. Creemos que aporta más riqueza a nuestro territorio.
A ninguno de estos modelos se nos ocurriría cambiarlos eucaliptos, ¿cierto? Entonces… ¿qué nos hace pensar que no podemos encontrar algo que cultivar en nuestros bosque que sea más rentable que el eucalipto? ¿Qué nos pasa a los gallegos, que teniendo unas de las tierras más fértiles de la península, no somos capaces de aprovecharlas?
Emprender un proyecto es algo realmente complejo, pero muchas veces es encontrar la persona indicada para unirse, elaborar una propuesta. Por otro lado apoyar a esos proyectos que están haciendo las cosas diferentes, que apuestan por otros modelos. Y aunque no se sea cliente por nuestra situación económica o cualquier otra, defender lo nuestro diciendo a todo el mundo que tenemos un productazo en Galicia.
Nos apena esa demonización que sufren los propietarios de los terrenos. Creemos que no tienen la culpa en absoluto. Es una cuestión de oportunidades, cada uno con lo que tiene hace lo que puede. Siempre o más fácil es echarle la culpa a otros, pero ¿Qué puedes hacer tú, ahora, para cambiarlo?
Muchas gracias por darnos esta oportunidad para reflexionar. Nos encantaría seguir este debate.
Un abrazo!
Hoxe, 10 de outubro de 2024, acabo de “tropezar” con este Blog de ECOLOXÍA, e como non dispoño de moito tempo, aínda que volverei pronto a este Blog, debo sinalar que coñezo a PROBLEMÁTICA FORESTAL DE GALICIA nestes intres, e, o Principal Problema da nosa Terra, tanto Socio-Económico como Medio-Ambiental, se chama o EUCALIPTO.
No Balance Contable do Plan Forestal de Galicia (1992/2022) realizado, os números falan sós e as Perdas se van acumulando cada ano que vai pasando: 2022/2023/2024 as perdas se poden contabilizar por enriba dos 30.000 millóns de euros, e nos próximos dous anos (2025/2026), engadiremos outros 20.000 millóns de euros en Perdas de Recursos Naturais Forestais. En Emprego non creado, máis de 150.000 postos de traballo.
Seguiremos pronto …..
Grazas polo teu comentario Aníbal.
¿Podes poner o link onde encontrar a información? Así podemonos poñer ó día cos datos.
¡Moitítimas grazas por compartir!
Me crie en una pequeña aldea del centro de Galicia, cuando era pequeño (hace setenta años), en esa aldea había 11 casas habitadas y vivíamos mas de 50 personas, había también tres ganaderías, una taberna y hasta un molino.
En la actualidad solo quedan dos casas habitadas en las que viven 4 personas mayores, las tres granjas hace tiempo que cerraron por no ser económicamente rentables y abandonaron las tierras y por supuesto no hay taberna ni molino.
En la aldea se hicieron varios intentos de diversificar la actividad económica. Se realizaron plantaciones de frutales, se plantaron miles de manzanos y melocotoneros, que a la larga resultaron ser ruinosas ya que nunca consiguieron cubrir los costes de producción y quince años después fueron abandonadas. Se pusieron colmenas de abejas para la producción de miel artesanal y el resultado fue el mismo que el de las plantaciones de frutales, una ruina. Hubo incluso quien pidió permiso a la administración para plantar robles en los terrenos agrícolas que antes explotaban las ganaderías para producir bellotas y criar cerdos en libertad, pero ese permiso fue denegado por la administración bajo el pretexto de que no se podía plantar una especie forestal en labradíos a pesar de que estos antes eren montes que las ganaderías roturaron para tener mas forraje para el ganado.
Como consecuencia de todo ello las personas que vivían en la aldea se fueron marchando, en la mayoría de los casos arruinadas, para trabajar en lo que fuera en las ciudades (la mayor parte de ellas en Santiago).
Todos con los que aun tengo contacto me dicen lo mismo, ojala hubiese plantado eucaliptos en todas las parcelas hace 50 años, ahora no tendría problemas económicos, porque en este momento la madera de eucalipto lleva un buen precio y ademas existen muchas fabricas que la compran (Torras papel, Navigator, Ence, Tafisa y muchas mas), pero la administración que tanto se queja de las despoblación del medio rural ha demonizado una de las principales alternativas para hacer que las personas se queden en el rural, porque si tus tierras te dan beneficios no las abandonas.
Ademas las plantaciones forestales dan trabajo a muchísima gente, no solo a los propietarios, porque para que una plantación forestal llegue a producir madera antes hay que preparar el terreno, abonarlo, combatir las posibles plagas, limpiarla, podarla, retirar los restos de la corta, es una tarea continua a lo largo de muchos años y todo ello genera riqueza y puestos de trabajo, mientras que las fincas abandonadas solo generan miseria.
Una plantación de eucaliptos bien gestionada puede llegar a generar mas de 700€ por hectárea y año lo que permitiría que muchas personas siguieran viviendo donde realmente quisieron vivir siempre.
Y por último decirle a la gente que se cree cualquier cosa que le dicen que el eucalipto no es ni con mucho el árbol que mas agua consume por tonelada, muchos árboles consumen mucha mas agua como el sauce, el abedul, el álamo, el fresno, el naranjo, el manzano, incluso el castaño y el nogal, que por cierto, ni el castaño ni el nogal son árboles autóctonos; el castaño lo trajeron los romanos de Turquía y el nogal llegó en el siglo XV procedente de Asia, de manera que antes de decir que un árbol es autóctono, primero habrá que definir después de cuantos años se puede decir que lo es, porque si para poder decir que un árbol es autóctono tiene que llevar mas de 200 años en el territorio, entonces el eucalipto es autóctono; yo mismo tengo en una finca dos eucaliptos de mas de 150 años plantados por un antepasado mio que trajo las semillas después de vivir varios años en Filipinas.
En resumen, la impresión que me da a mi y a mucha mas gente, es que la administración nos quiere fuera del campo, para que este pueda ser comprado a precio de saldo por grandes corporaciones con las que probablemente los políticos de turno se entenderán mucho mejor.
Un saludo y si a alguien le han parecido mal mis comentarios, le pido disculpas por anticipado.
Hola,
Antes de nada, gracias de verdad por tomarte el tiempo de contar tu historia con tanto detalle. Se nota que hablas desde la experiencia y desde el cariño a esa aldea, y duele leer cómo pasa de estar llena de vida a quedar con cuatro personas mayores. Eso, por desgracia, lo vemos repetido en muchísimos sitios de Galicia.
También entendemos perfectamente esa sensación de “si hace 50 años hubiera plantado eucaliptos en todas las fincas, hoy estaría mucho mejor”. Es una sensación muy humana cuando miras atrás y ves que muchas apuestas que hiciste en su día (frutales, miel, proyectos que ilusionaban) acabaron en fracaso o en ruina.
Aun así, desde Orballo sí nos gustaría matizar algunas cosas, con todo el respeto del mundo.
Creemos que lo que ha vaciado las aldeas no es una sola especie de árbol, ni tampoco su ausencia. Es algo bastante más profundo: precios ridículos para el campo, falta de servicios básicos, burocracia, ausencia de relevo generacional, poca industria en el rural… Eso pasa en zonas con eucalipto y en zonas sin él. Por eso nos cuesta pensar que la “gran solución” hubiera sido plantar eucaliptos en todas las parcelas. Para algunas familias ha sido una tabla de salvación, sí. Pero no vemos que, por sí solo, cambie el rumbo de un pueblo entero.
Sobre la idea de que la administración ha “demonizado” el eucalipto, ahí tenemos otra mirada. Durante décadas, lo que ha habido en Galicia es más bien lo contrario: expansión constante de la especie, industria celulósica creciendo, investigación para mejorar clones, etc. Solo en los últimos años han aparecido restricciones más fuertes, y aun así la superficie plantada sigue aumentando. Que la normativa sea a veces incoherente y tarde mal y nunca, ahí estamos totalmente de acuerdo contigo; lo sufrimos también. Pero presentar al eucalipto como una víctima sistemática de la administración nos parece irse un poco a los extremos.
También queríamos comentar el tema de la rentabilidad. Es verdad que el eucalipto puede dar dinero, y que mucha gente ha salido de apuros gracias a una corta. Eso no lo discutimos. Pero esos números de “más de 700 € por hectárea y año” solo se dan en condiciones muy buenas: buen suelo, buena planta, buenos accesos y buen precio de la madera. Hay muchas fincas donde, cuando sumas trabajos, riesgos, comisiones, etc., el resultado real es bastante más ajustado. Y, en cualquier caso, el grueso del valor se queda en muy pocas empresas industriales; el propietario pone la tierra y asume riesgos, pero el negocio grande está en la fábrica.
Lo mismo con el empleo: una plantación forestal crea trabajo, sin duda, pero concentrado en unos pocos momentos y cada vez más mecanizado. Si comparamos cuántas personas viven de una hectárea de eucalipto y cuántas de una hectárea dedicada a cultivos diversificados, ganadería extensiva bien hecha o producción con transformación y turismo, la foto cambia mucho. Si lo que queremos es aldeas llenas de vida y de proyectos, nuestro instinto nos dice que no podemos basarlo todo en un solo monocultivo.
En lo ambiental también hay algunas cosas que creemos importante aclarar. No compramos el discurso del “eucalipto demonio”, pero tampoco el de “no pasa nada, es como cualquier otro árbol”. No lo es. Es una especie exótica, de crecimiento muy rápido, que en plantaciones densas empobrece bastante la biodiversidad y, en un contexto de cambio climático y abandono, puede favorecer incendios más intensos y paisajes muy homogéneos. Eso no significa que debajo de un eucaliptal “no crezca nada” (a veces sí crece de todo, como dices), pero sí que el conjunto del ecosistema no se parece a un bosque autóctono ni de lejos.
Y en cuanto a lo de que el eucalipto sería “autóctono” por llevar 150 o 200 años aquí… ahí sí tenemos que ser claros. Que tú tengas un eucalipto plantado por tu antepasado hace siglo y medio es una historia preciosa, pero no cambia el hecho de que la especie viene de Australia y se introdujo aquí por mano humana. Que el castaño y otras especies también fueran introducidas en su día es verdad; hoy se consideran naturalizadas y forman parte de nuestros ecosistemas desde hace siglos. Aun así, la etiqueta de “autóctono” no se basa en un número mágico de años, sino en cómo ha llegado esa especie y qué papel tiene en el ecosistema.
Donde sí coincidimos totalmente contigo es en el fondo emocional: la sensación de abandono, la impotencia ante proyectos que no salen, la burocracia que te corta las alas, la desconfianza hacia decisiones políticas que muchas veces no se entienden desde el territorio. Y sobre todo, en que no se puede criminalizar al pequeño propietario que plantó eucaliptos para sobrevivir. Ahí nos tendrás siempre de tu lado: el problema no es la gente que hace lo que puede con sus fincas, el problema es el modelo global que se ha construido alrededor.
Por eso, desde Orballo, nuestra apuesta es otra: no vivimos del eucalipto ni creemos que sea “el malo de la película”, pero sí queremos un rural con más mezcla: agricultura ecológica, producciones diversificadas, transformación en origen, marcas que cuenten historias reales, turismo respetuoso… Es más complicado que plantar una especie y esperar quince años, lo sabemos mejor que nadie. Pero creemos que es la única forma de que la riqueza se quede de verdad en las aldeas y haya trabajo, vida y futuro más allá de una corta cada cierto tiempo.
Así que, de corazón, gracias por tu comentario. Nos ayuda a entender mejor cómo se vive todo esto desde otras trayectorias y otras generaciones. Podemos no estar de acuerdo en todo, pero creemos que, en lo esencial, buscamos lo mismo: que el rural gallego vuelva a estar lleno de xente, de voces y de proxectos.
Un abrazo grande desde Orballo.